Hoy, más que nunca, el mundo vive en una etapa, donde el trabajo, la vocación y el sentirse autorrealizado ya no son cosas ajenas entre sí, son esferas que no están distanciadas una de la otra. En especial para aquellos que tienen un poco más de los 35 años, debido a que son poseedores de una trayectoria sólida y aun así pueden llegar a sentir que hay una pieza faltante. ¿Esto le suena conocido? Es bastante seguro que ya tenga cumplidas varias metas importantes, pero aún pasa por su mente ¿Hay algo más? ¿Qué estoy haciendo para dejar un legado?
Es en esa encrucijada que se encuentra, es ideal utilizar el método Ikigai, una milenaria filosofía proveniente de Japón que le invita a localizar el equilibrio entre lo que le apasiona, lo que sabe hacer, lo que hace falta al mundo y por lo que puede generar ingresos. Esta es la mejor forma para entrelazar estos 4 puntos en su camino doctoral.
En una reseña realizada por Indonesia Menggobal se puede observar el caso de Caitlin Kight, quien es una profesora investigadora, se sumergió en lo que llamó su “segundo doctorado” en educación que se enfoca en la auto-reflexión, y a su vez participaba en programas de supervisión doctoral. Dentro de este estudio ella se percató, en cierto punto, que muchos estudiantes graduados se enfrentaban a una encrucijada.
“El ikigai es aquello que ayuda a los estudiantes a comprender esas cosas sobre sí mismos. … Para mí, creo que esto es la base de ese aspecto relacional humano fundamental en la educación.” Mencionó
“¿Qué se supone que harán cuando se gradúen? ¿Encontrarán un empleo en la misma academia?” Esta especie de dilema la orillo a explorar la filosofía del Ikigai, tratar de encontrar ese equilibrio. Para ella el doctorado se transformó en más que una meta académica, fue su medio para alinear su pasión por ayudar a otros y toda su experiencia como docente e investigadora, generando de esa manera un impacto real.
El Ikigai como estrella de guía hacia su Doctorado
Ikigai (生き甲斐) quiere decir “razón de ser”. No es tan simple como encontrar un trabajo, más bien se trata de que construya su vida con un propósito. Estudios realizados por Psychology Today, afirman que aquellos que encuentran su Ikigai por lo general tienden a vivir más y no solo eso, también gozan de una mejor salud mental y mayor resistencia frente a los retos del día a día. Por un segundo, visualice lo mucho que su vida cambiaría si esos esfuerzos tanto intelectuales como profesionales se alinearan con su razón de ser.
Pero un momento… ¿Qué tiene que ver esto con un doctorado o un postdoctorado?, y la verdad es que tiene todo que ver con todo.
Un programa de doctorado es más que simplemente seguimiento académico. Es una posibilidad de investigar sobre eso que lo mueve y apasiona, para dejar su propia huella en el mundo intelectual, y a su vez un referente en su área de conocimiento. Es la ruta para que toda esa pasión cambie a algo impactante.
¿Por qué un doctorado puede ser una elección poderosa a cualquier edad?
Si hablamos de estadísticas, usted no es el único. De acuerdo con datos del NCES (National Center for Education Statistics), aproximadamente el 21% de aquellos que están cursando doctorados en modalidad a distancia son de mediana edad de 40 años en adelante. Y la verdad es que en lugares específicos como América Latina, esta es una cifra que asciende gracias a la flexibilidad de los programas virtuales y el nuevo valor que se le atribuye a la educación continua.
Beneficios de iniciar un doctorado
Fortalecimiento de sus intereses profesionales
Fuente de contactos sólida
Trayectoria personal que enriquece la investigación
Consigue mayor motivación interna y no solo externa
Control del tiempo de forma más efectiva
Realmente nunca es tarde para empezar si lo que quiere está alineado con su objetivo
Punto para partir, donde la pasión y el conocimiento se encuentran.
Muchos de los que lean esto seguramente sienten ese “Impulso” a estudiar en profundidad un tema que le apasione, pero no siempre se sabe cómo empezar En ese momento es donde el Ikigai es la mejor opción, tómese un momento para pensar y responder.
¿Qué es lo que más le gusta hacer?
Revise que temas despiertan el brillo dentro de usted cuando habla sobre el, que temas le gusta leer o en que trabajaría si no tiene una ganancia monetaria por ello.
¿Qué necesita su entorno?
Observe si dentro de su entorno existe algún problema social, ambiental, tecnológico o educativo, y como podrías ayudar con tu contribución.
¿Por qué habilidades y conocimiento le pueden pagar?
Si le interesa no solo generar impacto, sino también ser bien aceptado y retribuido, lo mejor es ver cuáles habilidades son necesarias para alinearse con el mercado laboral o académico
¿Qué habilidades tiene?
Dentro de su formación, lo más seguro es que pudo adquirir ciertas habilidades, visualice o profundice cuáles pueden ser las mejores para seguir practicando en este nuevo camino.
Cuando tenga las respuestas a todas estas preguntas y todas se unifican en una causa, idea o tema, tendrá la mezcla perfecta para empezar con su tesis doctoral.
Formas de mantenerse motivado y enfocado en su propósito
Estar cursando un doctorado no es sencillo. Es un camino retador, lleno de obstáculos a superar. Incluso habrá momentos donde usted dude, se sienta cansado y se cruce por su camino la desmotivación. Pero si su investigación nace de su Ikigai, tiene un “por qué” más poderoso que cualquier impedimento.
Acotaciones clave para esta etapa:
Establezca objetivos semanales que sean realistas y celebre al llevarlos a cabo.
Defina un sistema de apoyo académico y emocional, ya sea un mentor, un compañero o grupos de estudio.
No olvide su propósito, recuérdelo de forma constante, sobre todo en días difíciles, anótelo y léalo cuando se sienta perdido.
Priorizar el descanso es importante, el estudio no es un sinónimo de agotarse, siempre se puede llegar al equilibrio y atreverse a dar pequeñas pausas en el día.
La revista de estudios doctorales de América Latina (2023) afirma que el 58% de los estudiantes mayores de 35 años que dejan su doctorado lo hacen por falta de motivación y no por falta de capacidades para culminar. Esto puede evitarlo si fortalece su Ikai.
Después de terminar y graduarse: el enorme impacto de su Ikigai
Una vez usted obtenga su Doctorado, el camino es mucho más fácil, debido a que se abren nuevos horizontes para usted, ya no solo a nivel profesional, sino a nivel de inspiración. Pasaría a ser una autoridad en su tema de especialización. Será el momento en que su voz será capaz de influir, educar y transformar.
¿Qué hace después de obtener su doctorado?
Esta sin duda es la mejor parte. Al culminar su camino doctoral, nuevas puertas se abren y le dejan un mundo de posibilidades a desarrollar, que le permitirán marcar un verdadero cambio, bien sea en un sector determinado de su entorno o en el mundo. A continuación Algunos puntos claves una vez tenga su doctorado:
Hacer pública su investigación.
Considerar volverse docente universitario o mentor.
Crear los cimientos para su propio centro de investigación.
Tratar de contribuir a políticas públicas.
No pare el aprendizaje, y siga con un postdoctorado.
Otra opción sería unirse a algunas comunidades académicas internacionales, participar en algún congreso o incluso pactar colaboraciones con universidades extranjeras, el conocimiento no se detiene si su propósito sigue vivo.
¿Por qué deberías elegir la educación online como camino a sus metas?
Estudiar a distancia ya no es algo lejano o a futuro, es el presente. La suma de estudiantes latinoamericanos que se encuentran inscritos en programas de doctorado online aumentó un 46% en los últimos cinco años, según Statista (2024) Algunas de las razones principales son las siguientes:
Versatilidad para quienes estudien y trabajen
Ingreso a universidades internacionales
Es más económico en comparación a programas presenciales
Se adapta a su estilo y ritmo de vida
Si usted es alguien a quien le gusta comprometerse, organizado y con una meta trazada, el doctorado en línea es la mejor opción para cumplir su meta sin descuidar sus demás responsabilidades.
¡Su legado puede empezar hoy!
Adentrarse en un doctorado es mucho más que obtener un título académico, es una manifestación muy personal y profesional. Es la opción más organizada y profunda de dar un valor extra al mundo desde su experiencia, habilidades y la vocación que lo caracteriza.
Es momento de que se detenga a reflexionar: ¿Tiene un Ikigai? ¿Qué conocimiento es el que definirá su legado intelectual? El camino al doctorado definitivamente es un reto, pero eso no pone en cuestionamiento su capacidad transformadora, y todo eso puede estar a su alcance.
¡Atrévase, avance y transforme su vida dejando un verdadero legado!